Si la nacionalización se lograra en tiempo récord se le daría enorme oxígeno a una universidad de 58 años de historia, donde predominan los estudiantes de estratos 1, 2 y 3.
El lunes 25 de agosto dialogué sobre la salida a la crisis estructural de la Universidad Autónoma del Caribe con el rector Jorge Senior y el vicerrector administrativo y financiero Diógenes Rosero. A Senior, a Rosero y a Jaime Díaz, director jurídico, les ha tocado una misión difícil: salvar una institución que el exrector Ramsés Vargas dejó boqueando y que los rectores que le sucedieron apenas han mantenido respirando penosamente.
Leer columna completa en El Heraldo